Un video difundido en redes sociales ha causado indignación en México y en toda Latinoamérica: un grupo de jóvenes obligó a una perrita callejera a beber cerveza dentro de un vehículo mientras se burlaban de ella. Las imágenes, grabadas en Chihuahua, muestran cómo los agresores someten al animal, generando repudio generalizado y exigencias de justicia.
Según informó Infobae, los responsables incluso difundieron el video en redes sociales, presumiendo el abuso y riéndose de lo ocurrido.
Crueldad grabada y difundida
En el video se observa cómo una de las jóvenes sujeta a la perrita por el cuello mientras otro integrante del grupo le acerca una botella de cerveza al hocico, obligándola a beber contra su voluntad. En el vehículo se escuchan risas y burlas mientras el animal intenta zafarse.
De acuerdo con El Heraldo, una de las agresoras ya fue identificada gracias a la viralización del material. Se trataría de una estudiante universitaria que aparece directamente en la grabación.
Indignación y pedido de justicia
El hecho provocó un fuerte rechazo entre organizaciones animalistas y usuarios de redes sociales, quienes exigen sanciones ejemplares. La Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua confirmó que una de las implicadas pertenece a su comunidad estudiantil y expresó que colaborará con las autoridades para esclarecer el caso, tal como detalla Infobae.
Por su parte, El Espectador resaltó que la comunidad ha organizado campañas digitales pidiendo que se aplique la Ley de Protección y Bienestar Animal de Chihuahua, que sanciona con cárcel y multas a quienes cometan actos de crueldad contra animales.
Más allá del video: un problema social
Este caso refleja una problemática persistente: el maltrato animal normalizado y difundido como entretenimiento en redes sociales. Los activistas insisten en que este tipo de contenidos no deben quedar impunes y que las plataformas también deben tomar medidas para eliminarlos y reportarlos de inmediato.Desde Tirando Pezuña, nos unimos al pedido de justicia y recordamos que ningún acto de crueldad hacia los animales debe ser minimizado. La educación, la empatía y la denuncia ciudadana son claves para construir una sociedad verdaderamente responsable con sus seres más vulnerables.

